Cuidado de mascotas

Enfermedad por movimiento en perros (automóviles, barcos y aviones)

Enfermedad por movimiento en perros (automóviles, barcos y aviones)

Muchas personas son conscientes de los signos nauseabundos de la cinetosis y del efecto que puede tener en unas vacaciones relajantes. Pero, ¿sabía que la cinetosis también podría afectar a su mascota? Y una mascota enferma no es un compañero de viaje feliz.

El mareo por movimiento es una enfermedad asociada con el movimiento, como en un automóvil, un bote o un avión. Dado que las vacaciones generalmente implican viajar, las mascotas propensas al mareo no siempre disfrutan de la caminata hasta el destino final.

La causa de la cinetosis es la estimulación del aparato vestibular ubicado dentro del oído interno. Cuando se estimula este aparato, su mascota se siente mareada y puede desarrollar náuseas. Por lo general, los signos de mareo se detienen cuando el vehículo deja de moverse. Las mascotas afectadas por la cinetosis comienzan a babear, sienten náuseas e incluso pueden desarrollar vómitos o diarrea. Si se sabe que su mascota experimenta mareos por el movimiento que no se trata fácilmente, es posible que desee reconsiderar llevarlo de vacaciones.

Tratamiento

Hay varias formas de tratar e incluso superar el mareo.

Con frecuencia, los signos de mareo pueden superarse al condicionar a la mascota para que viaje. Los viajes lentos, cortos y frecuentes en el vehículo, que aumentan gradualmente la duración del viaje, pueden ayudar a acondicionar a su perro.

Algunos perros no pueden ser acondicionados y la medicación es necesaria. Los medicamentos de uso común para ayudar a reducir las náuseas asociadas con el mareo incluyen difenhidramina (Benadryl®), meclizina (Bonine®) y dimenhidrinato (Dramamine®). Estos medicamentos están disponibles sin receta pero nunca deben usarse a menos que un veterinario lo recomiende específicamente. La dosis y el uso adecuados son cruciales para tratar y disminuir los signos de cinetosis.

Para algunas mascotas, la cinetosis y la ansiedad asociadas con los viajes son tan graves que se necesitan sedantes. Los sedantes de uso común incluyen acepromacina y fenobarbital. Estos están disponibles con receta médica y deben usarse con precaución en animales que viajan en avión debido a la posibilidad de efectos secundarios. En una bodega de carga, hay poca supervisión directa de los animales, por lo que los efectos secundarios pueden pasar desapercibidos. Además, hay pocas posibilidades de que una mascota pueda recibir ayuda médica mientras el avión está en el aire.